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Ecología

El agua.......es de todos?

El agua, ¿de quién es?

 Por Juan Gelman -Pagina12

Aunque el sentido común responde que es de todos, los hechos suelen contradecirlo: el calentamiento global y los cambios climáticos que conlleva han convertido el agua en algo tanto o más codiciado que el petróleo y grandes empresas se están convirtiendo en dueñas de ese recurso natural, extrañamente, con la ayuda de las Naciones Unidas, la organización creada para velar por los derechos de los habitantes del planeta entero. En este caso, y no sólo, parece inclinada a preservar más a los unos que a los otros. Con razón decía Bernard Shaw que el sentido común es el menos común de los sentidos.

Una de las primeras medidas que adoptó Ban Ki-moon, flamante secretario general de la ONU, fue el lanzamiento del CEO Water Mandate, “una iniciativa público-privada especial destinada a asistir a las empresas en el de-sarrollo, aplicación y difusión de políticas y prácticas sostenibles en la esfera del agua” (www.unglobalcompact.org). Un propósito loable, su trastienda no tanto. Megapolios como Marck&Co. o Siemens se acogen al Mandato para privatizar un bien común. Como sucede con otros proyectos importantes de la ONU, FMI, el Banco Mundial y bancos de desarrollo regionales en general se encargan de manejarlos.

Los Espacios Son Públicos, Los Ocupantes Privados

EL AVANCE DE EMPRESAS Y CLUBES QUE TOMAN Y CERCAN TERRENOS, PLAZAS Y PARQUES DE LA CIUDAD

Por ventas a precio vil, concesiones infinitamente renovadas o por el simple expediente de alambrar, todo tipo de actores privados ocupa tierras y las “lotean” a su manera. La última moda es para estacionamientos.

El basural argentino - ¿Quién mató a Diego Duarte?

ALICIA DUJOVNE ORTIZ Y SU INVESTIGACION EN EL BASURAL DE JOSE LEON SUAREZ

Conmocionada por el asesinato en 2004 de un chico asfixiado, sepultado y desaparecido bajo toneladas de residuos en los basurales de José León Suárez, donde se había metido para ganar algo de dinero, la escritora y periodista Alicia Dujovne Ortiz se acercó a los familiares, se contactó con las cooperativas que reciclan la basura para venderla a mejor precio, convivió con sus miembros en las villas y escribió ¿Quién mató a Diego Duarte? Antes de viajar a Buenos Aires para presentarlo, charló con Radar sobre este libro poderoso que, en el mismo territorio que recorrió Walsh para escribir Operación Masacre, recorre las complejidades invisibles de marginalidad, contradicción, lucidez y calidez humana que la Capital, nada más que a media hora, sigue sin entender.
Por Angel Berlanga

Pérez, uno de los policías, se queda al pie de la montaña y el otro, Peireles, sube. Andan con reflectores: han visto movimientos, pibes hurgando entre los desechos. Es bastante común que se manden a rescatar metales, alimentos en estado aceptable, plásticos, electrodomésticos descartados, algo que sirva para juntar unos mangos. Basurales de José León Suárez, una y algo de la noche, el verano va acabando y recién empieza el lunes 16 de marzo de 2004. Es bastante común, también, que quienes son descubiertos allí la pasen mal: los corren, les dan palos, los asustan con disparos al aire o al piso, los obligan a desnudarse y les dicen “negro, pegate un baño”, y los llevan a meterse en las piletas de lixiviado, el jugo que destila la basura. Por eso Diego y Federico están inmóviles, conteniendo la respiración, a cinco metros uno del otro, camuflados bajo un cartón y una bolsa grande. Los reflectores no alcanzan a detectarlos y por eso los policías han pensado en otra solución: una topadora se acerca a donde está Peireles, en lo alto, y en pocos minutos deja caer unas toneladas sobre el sector en el que vieron los movimientos. Desde entonces Diego Duarte, de quince años, no volvió a aparecer.

Soja, ambiente, intereses

 

"...Es claro que hay que distinguir conductas y grados de sensibilidad, porque no todos son lo mismo, ni en la soja ni en ninguna otra actividad. Pero también es cierto que el medio ambiente es un asunto demasiado serio como para dejarlo en manos de quienes suelen tener más intereses que conciencia social."

 Por Mempo Giardinelli-Pagina12

En las últimas cuatro semanas recibí decenas, quizá centenares de mails a propósito del intercambio con Gustavo Grobocopatel.

Me han escrito altos directivos de la Sociedad Rural Argentina, socios de la Federación Agraria, ingenieros agrónomos de la pampa santafesina y la bonaerense, productores de Rafaela y Reconquista, de General Villegas y Córdoba, de Pergamino y Santiago del Estero, de Formosa y de Salta, productores arroceros de La Leonesa en mi provincia, así como del interior de Corrientes, e incluso de Rio Grande do Sul, en Brasil.

Fue una lluvia impresionante de mensajes a favor o en contra de la producción extensiva de soja. Los que firman son científicos del Conicet; genetistas de por lo menos cuatro universidades nacionales; colectivos de productores; campesinos desplazados; economistas del Plan Fénix y de otras instituciones económicas, culturales y agrarias de medio país; filósofos, escritores, lectores de este diario y etc., etc. Salvo un par de idiotas ofuscados, la inmensa mayoría de los mails fueron de tono respetuoso, tolerante y aportador de información en favor o en contra de lo expresado en mis notas. Fue un ejercicio hermoso pero tan masivo que, por eso mismo, me veo impedido de responder a uno por uno.

Algo muy llamativo está sucediendo en Argentina desde hace varios años.

Cuando se unen la estupidez con la ignorancia....
En el final de este comentario introductorio daremos a conocer una cifra quese desprende de esta historia que a más de uno va a dejar helado.Se trata de un tema poco difundido en los medios masivos.En realidad, es más probable que aparezca en el National Geographic que ennuestra TV abierta.

Por estos días, la prensa argentina e internacional se ocupa extensamente
de lo que está ocurriendo en Punta Tombo, Chubut, donde miles y miles de pingüinos llegan hasta esas playas cercanas a la Península de Valdez..
Los llamados pájaros bobos son la atracción para visitantes argentinos y extranjeros.
De todas formas, desde hace ya varias temporadas a estas pequeñas criaturas de 50 cm de alto les surgió una "competencia" que está alterando el mapa de las aves patagónicas.
Los albatros y las gaviotas se han multiplicado de tal forma en esa geografía nacional que algunos biólogos del CENPAT (Centro de Estudios del Medio
Ambiente Patagónico) están estudiando de dónde proviene semejante
cantidad de ejemplares alados.
A lo largo de todo el gigantesco golfo San Jorge y en localidades pesqueras aledañas de Chubut y Santa Cruz, los habitantes del lugar ven el cielo
oscurecerse cuando las bandadas terminan literalmente tapando al sol.
¿De dónde salieron? ¿Por qué son tantos?, se preguntan.

Usted, con razón, también se puede preguntar:

¿Y esto que tiene que ver con nuestra realidad?
Ya llegamos, esté atento a la cifra que le vamos a revelar.
Estos gigantes del aire despegan hacia el mar en busca de comida....
Los científicos dicen que cada día encuentran más comida, por eso se
reproducen tanto, por eso son cien veces más que en los cercanos años
noventa; cien veces más.
Resulta que tanto los albatros como las gaviotas encuentran flotando cientos
de toneladas de peces muertos muy cerca de la costa…
¿Es la contaminación?
¿Es un fenómeno natural?
No, es simplemente Argentina.

La invasión forestal

Organizaciones sociales advierten sobre los riesgos del monocultivo de árboles para la industria de la celulosa y aserraderos: concentración de tierras, pérdida de biodiversidad y desalojos campesinos e indígenas. Algo parecido a lo que ocurrió con la soja. Una legislación generosa incentiva su avance.

Por Darío Aranda - Pagina12

Verdes, prolijos y en línea. Son como un ejército en formación. El norte de Misiones está invadido por árboles que parecen clonados, miles de hectáreas de pinos, el cultivo más popular de la provincia, materia prima básica para plantas de celulosa y aserraderos. Impulsada por los gobiernos y el sector empresarial, la siembra masiva de árboles es un fenómeno en crecimiento, pero con consecuencias silenciadas: pérdida de biodiversidad y desalojo compulsivo de campesinos e indígenas. “Es un avance como el de la soja, que expulsa pobladores ancestrales, arrasa la vegetación nativa, utiliza agrotóxicos y exprime territorios con el único fin de obtener dinero. Es que las forestales no siembran bosques, siembran monocultivo industrial”, sostiene el Consejo Asesor Indígena (CAI), una de las organizaciones que se han declarado en alerta por el avance forestal en la Patagonia, con conflictos crecientes en Río Negro y Neuquén. En la última década, la forestación intensiva duplicó su producción y la superficie sembrada, al abrigo de una generosa ley –aprobada durante el menemismo y prorrogada luego– que otorga subsidios a las compañías, devolución de IVA y exención de Ingresos Brutos, entre otras ventajas. En definitiva, una industria de bajo perfil y alta rentabilidad.

Industria poderosa

Las estadísticas de la Secretaría de Agricultura de Nación muestran que en 1999, primer año de vigencia de ley forestal 25.080, se extrajeron 4,7 millones de toneladas de “madera de bosque implantado”. En 2006, el último registro disponible, el tonelaje aumentó a 7,9 millón. Misiones es la provincia maderera por excelencia, con el 59 por ciento, seguida de lejos por Entre Ríos con el 11 por ciento, Buenos Aires y Corrientes con el 8 por ciento. Río Negro y Neuquén son jugadores menores, pero en ascenso. Neuquén extraía en 1999 sólo 22.000 toneladas. En 2006 ya lo triplicaba: 69.000 toneladas. En cuanto al pino, la estrella forestal, Río Negro exhibe un crecimiento notable: en el 2000 extraía seis mil toneladas. En 2006 ya había duplicado la cifra: 13.000 toneladas. “Mesopotamia y Patagonia son los polos productivos del país”, explican desde la Asociación Forestal Argentina (AFOA), entidad que reúne a las grandes y medianas empresas del sector.

La implantación industrial de árboles tiene como fin, casi en su totalidad, las fábricas de celulosa y los aserraderos. “En 2007 se exportó por mil millones de dólares”, detalla el vocero de AFOA, Jorge Barros, y explica que el país cuenta con 1,2 millón de hectáreas de monocultivo forestal, de las cuales la mitad fue sembrada en la última década, al abrigo de la 25.080. El objetivo, a diez años, es llegar a los tres millones de hectáreas, 150 veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.

A LOS 100 AñOS, MURIO CLAUDE LEVI-STRAUSS

" La humanidad se dispone a producir civilización en masa”

CLAUDE LEVI-STRAUSS

Imposible sintetizar su legado en algunas líneas. Capaz de estudiar a Marx y Freud y luego internarse en la selva amazónica, el filósofo francés llevó a las alturas su gusto por las ideas, que lo condujo a explorar el conocimiento con auténtica pasión.

Por Silvina Friera - Pagina12

El maestro de cara angulosa y ojos pequeños, que odiaba los viajes y a los exploradores, hizo escuela. Enseñó nada más ni nada menos que a mirar contemplando lo remoto como ordinario y sorprendiéndose ante lo cotidiano. El valor de la pluralidad humana y la necesidad de defenderla, el estudio de los fenómenos sociales y culturales, enfocados en los mitos, fueron la espina dorsal de sus reflexiones, de su escritura traviesamente literaria, que incita a preguntarse si no será uno de los grandes autores de la literatura francesa. Las hipótesis y conjeturas, se sabe, las responde, cuando puede, el tiempo. Anticiparse y definirlo como escritor también, ahora que se multiplicarán las alabanzas al “sabio del siglo XX”, sería una empresa probablemente destinada al fracaso. El antropólogo francés Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales más relevantes del siglo XX y padre del enfoque estructuralista de las ciencias sociales, que influyó de manera decisiva en la filosofía, la sociología, la historia y la teoría literaria –y hasta bien podría ser tenido como uno de los precursores de la ecología, en el más amplio de los sentidos–, murió el viernes pasado a los 100 años, según informó ayer la editorial Plon. En uno de sus libros más celebrados, Tristes trópicos, de 1955, escribió una de esas frases que suelen dar mucha tela para cortar, más allá de la coyuntura en la que fue pensada: “La humanidad se instala en la monocultura; se dispone a producir civilización en masa, como cultiva la remolacha”.

Crónica del ocaso: Apuntes sobre las papeleras y la devastación del litoral argentino y uruguayo, es el nuevo libro de Hernán López Echagüe.

Entrevista
Hernán López Echagüe: voces del litoral

“El libro surgió a partir de un artículo que escribí hace un año y medio, ‘El río sin peces’, que salió en Brecha y otros periódicos, en Colonia -cuenta Echagüe-. Yo tengo muchos amigos pescadores, con quienes nos juntamos a tomar vino o unos mates. Y bueno, estaba el río sin peces: allá donde vivo, en el Estuario del Plata, en el remanso habrá diez pescadores artesanales, que cuando llegué sacaban 500 kilos: boga, dorado, patí, mandubí. Y comenzó a decaer y decaer, y era porque AmVeb, una enorme maltería -mitad brasilera, mitad privada- echaba cloro al agua. Aparecieron unas algas extrañas, que tocaban las redes -las mallas, como dicen ellos- e hice el articulito, cuyo comienzo coincide exactamente con el comienzo del libro”.

Por: Patricio Féminis - Revista Sudestada

Crónica del ocaso: Apuntes sobre las papeleras y la devastación del litoral argentino y uruguayo, es el nuevo libro de Hernán López Echagüe. Allí reúne testimonios de los pobladores de esa región, para dar cuenta del saqueo de recursos naturales y la paulatina contaminación ambiental. En esta charla con Sudestada, el periodista detalla los pormenores de la investigación y devela la obsesión que resume su oficio: contar buenas historias.

Expediente sobre Smithfield Foods

Granjas Carroll, ubicada en el municipio de Perote, Veracruz, se ha convertido en el centro de atención tras darse a conocer que el primer caso verificado de influenza porcina se presentó en la comunidad de La Gloria, una de las más afectadas por la presencia de esta empresa, propiedad de la estadounidense Smithfield Foods.

http://www.elpoderdelconsumidor.org/el_expediente_de_smithfield.html

A continuación presentamos algunos datos sobre los antecedentes de Smithfield Foods, la mayor empresa del mundo en la producción de carne de cerdo. Gran parte de esta información proviene del reporte The trouble with Smithfield. A corporate profile, elaborado por la organización Food and Water Watch. (Este documento debe complementarse con la información publicada en los medios nacionales que han seguido el caso de Granjas Carroll desde 2006.)

Creación de un monopolio contra las leyes

La primera planta empacadora de Smithfield se abrió en el pequeño poblado del mismo nombre en Virginia, EUA, en 1936. Bajo la dirección de Joseph W. Luter III, hijo de uno de los fundadores, quien estuvo en el cargo hasta 2006, la empresa realizó una agresiva campaña de compra de las empresas competidoras. Un momento clave fue en 1987 cuando hizo sociedad con Carroll’s Food, el quinto productor de carne de cerdo en los EUA. De esta manera comenzó una integración vertical desde la producción de la carne hasta el procesamiento y la comercialización.

En 1990, Luter III buscó dar un paso más: lograr el control genético de los cerdos realizando un contrato exclusivo con la firma inglesa National Pig Development Company para el desarrollo de un cerdo “genéticamente perfecto” que fuera fácil de procesar y con un tamaño adecuado. Actualmente, Smithfield posee varias líneas genéticas específicas de cerdos. Conocida como Smithfield Premium Genetics, la compañía comercializa estas líneas bajo la marca Smithfield Lean Generation Pork. En el año 2007 procesó más de 13. 2 millones de estos cerdos.

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