Alfredo Moffat
Psicologo.- Terapista de Crisis.
La negación de la edad es una tontería.
Hualmanos es una construcción de saberes humanos, saberes del alma, saberes con manos. Una propuesta para ir creando e imaginando un espacio de manera virtual, pero también presencial. Sumando pueblos y ciudades para generar redes de saberes que alteren esta realidad que promueve sujetos sin opciones y cada vez más lejos de un destino digno. Animarse a crear una realidad en dónde cada uno, codo a codo, exploremos en el sentido del existir cotidiano desde un compromiso transformador.
DIALOGO CON EL ASTROFISICO FRANCES JEAN PIERRE LUMINET
Primero revolucionó el conocimiento sobre los agujeros negros, después y presentó un modelo del universo, y de lo finito lo infinito, antes de que los satélites comprobaran que existía. Pero Jean Pierre Luminet, que esta semana expondrá sus ideas en Buenos Aires, también avanza en el terreno de las artes y presenta una visión del mundo y de la ciencia que entrecruza lo científico con el imaginario.
Entrevista con Daniel Brauer, titular de Filosofía de la Historia e investigador del Conicet
¿La Historia, así con mayúscula, tiene un sentido? Y si lo tiene, ¿cuál es? ¿El que determinan factores tan elusivos como las memorias individuales y colectivas? ¿Qué es lo que nos dice la Filosofía de la Historia al respecto? Muchas preguntas, tal vez...
Por Leonardo Moledo - Pagina12 - www.leonardomodelo.blogspot.com
–Usted actualmente dirige un proyecto de investigación sobre la relación entre historia y memoria. ¿Por qué no me cuenta de qué se trata?
–Bueno, en los últimos años ha habido un auge del tema de la memoria no sólo en la filosofía de la historia propiamente dicha, sino en la sociedad en general: la novela histórica, los films que tienen que ver con la reconstrucción del pasado, son sólo algunos ejemplos. Para la teoría tradicional de la historia también ha sido un desafío, porque la memoria trae al conocimiento del pasado una cuestión que no estaba muy presente en la historiografía clásica, en el sentido de que ésta tenía que ver con un discurso más anónimo, más apegado a los documentos. La memoria, mientras tanto, es otro tipo de acceso, que permite una comprensión diferente del pasado y que se complementa con la historia. El auge como fenómeno cultural tiene indudablemente que ver con el Holocausto, con el concepto de trauma, con todas estas cuestiones que han cuestionado la idea del progreso...
ENTREVISTA CON JUDITH BUTLER:
La entrevista fue realizada por Regina Michalik (LOLApress)
Judith, Ud. se denomina feminista - ¿Cómo identifica su trabajo? ¿Considera que hacer filosofía es parte del movimiento feminista? ¿Es simplemente su trabajo? ¿O es algo político?
A veces es simplemente un trabajo filosófico, a veces es un trabajo político. Supongo que no es sólo político. Desde muy temprana edad he estado enseñando sobre feminismo, escribiendo acerca de temas feministas. Mi disertación fue sobre 'el deseo' que es una cuestión política, pero también filosófica. Siempre me he interesado por la tradición de la libertad sexual en el feminismo. Me han preocupado mucho las propuestas muy normativas o muy represivas del feminismo. Estoy en contra de las normativas y a favor de la libertad sexual. Siempre he odiado ese dicho que afirma que el feminismo es la teoría y el lesbianismo debe ser la práctica. Les quita sexualidad a las lesbianas. Yo me hice lesbiana a los catorce años y no sabía nada de política. Me hice lesbiana porque quise alguien muy profundamente. Y luego me hice política a partir de ello, pero como resultado. Odio ese dicho, porque creo que las mujeres bisexuales y heterosexuales dentro del movimiento feminista deben ser respetadas, conjuntamente con sus deseos
" La humanidad se dispone a producir civilización en masa”
Imposible sintetizar su legado en algunas líneas. Capaz de estudiar a Marx y Freud y luego internarse en la selva amazónica, el filósofo francés llevó a las alturas su gusto por las ideas, que lo condujo a explorar el conocimiento con auténtica pasión.
El maestro de cara angulosa y ojos pequeños, que odiaba los viajes y a los exploradores, hizo escuela. Enseñó nada más ni nada menos que a mirar contemplando lo remoto como ordinario y sorprendiéndose ante lo cotidiano. El valor de la pluralidad humana y la necesidad de defenderla, el estudio de los fenómenos sociales y culturales, enfocados en los mitos, fueron la espina dorsal de sus reflexiones, de su escritura traviesamente literaria, que incita a preguntarse si no será uno de los grandes autores de la literatura francesa. Las hipótesis y conjeturas, se sabe, las responde, cuando puede, el tiempo. Anticiparse y definirlo como escritor también, ahora que se multiplicarán las alabanzas al “sabio del siglo XX”, sería una empresa probablemente destinada al fracaso. El antropólogo francés Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales más relevantes del siglo XX y padre del enfoque estructuralista de las ciencias sociales, que influyó de manera decisiva en la filosofía, la sociología, la historia y la teoría literaria –y hasta bien podría ser tenido como uno de los precursores de la ecología, en el más amplio de los sentidos–, murió el viernes pasado a los 100 años, según informó ayer la editorial Plon. En uno de sus libros más celebrados, Tristes trópicos, de 1955, escribió una de esas frases que suelen dar mucha tela para cortar, más allá de la coyuntura en la que fue pensada: “La humanidad se instala en la monocultura; se dispone a producir civilización en masa, como cultiva la remolacha”.
¿Ver cuerpos muertos en un museo nos dice algo sobre aquellos cadáveres o nos habla más de quienes pagan su entrada para observarlos? El porno, gestor de realidades más reales que la realidad misma, el crimen, observado desde un punto de vista estético y no moral, y la repugnancia son algunas de las caras del morbo que la autora analiza. Lo morboso como respuesta ante dos tabúes humanos: el sexo y la muerte. Del circo romano a la transmisión mediática del horror global.
Por Diana Cohen Agrest - lamujerdemivida
Vivir una experiencia intensamente –la montaña rusa o el parapente– confiere a nuestras vidas una presencia que le quita esa sensación de inercia que navega entre la indiferencia y el tedio. Lo curioso es que vivimos en una cultura del miedo, y el morbo es la búsqueda voluntaria de aquello que tememos.
SANTIAGO LOPEZ PETIT, FILOSOFO, PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE BARCELONA
Militante de las corrientes de Autonomía Obrera en los años ’70, el catalán López Petit señala la coincidencia de capitalismo y realidad y que esta última se constituye en el problema porque queremos cambiarla. Vivir ya es un hecho de resistencia.
Por Veronica Gago - Pagina12
–Usted dice que hoy la realidad misma se ha hecho capitalista y “no deja nada afuera”. ¿Cómo entender entonces las experiencias de resistencia?
–Cuando digo que la realidad y el capitalismo coinciden, y que por tanto, no queda nada afuera, no hago un discurso de la impotencia, del no se puede ya hacer nada. Evidentemente que existen experiencias de lucha. Evidentemente que se sigue luchando, porque en muchas ocasiones la vida obliga a luchar. Eso es innegable. La pregunta clave es si estas experiencias de lucha –desde la resistencia a la precariedad y a la exclusión pasando por el “No a la guerra”– abren verdaderamente caminos de liberación. Más bien parece que no es así. Una sensación generalizada de impotencia y de escepticismo paralizante se extiende y nos acompaña. Eso es lo que deseo combatir y creo que la tesis de la coincidencia entre capitalismo y realidad es, paradójicamente, un buen punto de partida ya que contiene el mínimo autoengaño necesario para luchar.
–¿En qué sentido?
–La tesis que afirma la coincidencia entre realidad y capitalismo es una tesis histórica, filosófica y política. Histórica porque señala nuestra entrada en la época global y explica, asimismo, el proceso que ha conducido a ella; filosófica, porque considera que esta realidad hecha una con el capitalismo, esta realidad única, y que a la vez se indetermina en sus múltiples caras (evanescente, oculta, obvia), se ha convertido en nuestro problema fundamental; y política, ya que la realidad se constituye en nuestro problema en la medida que queremos cambiarla. La tesis de la coincidencia entre capitalismo y realidad plantea, en definitiva, la pregunta fundamental: ¿es posible intervenir políticamente de un modo crítico y radical en una época pospolítica, es decir, en una época que parece haber bloqueado todo intento de verdadera transformación social?
–¿Cómo contesta usted esa pregunta?
–Es válido y más cierto que nunca, que vivir significa resistirse al poder, a los hechos, a la realidad. Lo que sucede es que esta resistencia se ha hecho más complicada ya que somos íntimamente capitalismo: nuestra vida, la vida de cada uno, es profundamente capitalista. Pero, a la vez que aumentan las dificultades a la hora de resistir –y ésa es una constatación ampliamente compartida– la propia resistencia se hace necesariamente más radical. Más radical en el sentido de que hay que ir a la raíz de lo que somos, partir de nuestro querer vivir. En otras palabras, resistir es cada vez más resistir(se). Este pequeño desplazamiento es fundamental. La reflexividad que el castellano nos permite introducir en el verbo “resistir” es la marca en el lenguaje de lo que decimos y también una vía de salida.
JOSE PABLO FEINMANN
A pedido de los lectores de Página/12 web publicamos las primeras 30 entregas de las clases de José Pablo Feinmann sobre el Peronismo, con ilustraciones de Miguel Rep.
1. Prólogo. Introducción.
PRIMERA PARTE
2. Hacia el primer gobierno de Perón
Las migraciones internas: Los “cabecitas negras” como sujeto político.
3. Hacia el primer gobierno de Perón
Perón, un estudio sobre la construcción de poder
4. Los libros sobre el peronismo
5. Cuestiones de método: el umbral de la conciencia política
6. La caída de Perón
7. Peronismo y catolicismo
8. El bombardeo del 16 de junio
“Construyendo una ciudadanía tolerante y racional”
5, 6 y 7 de Diciembre del 2008
Sala G. Nachman, Teatro Auditorium
Boulevard Marítimo 2280, Mar del Plata, Argentina
En el mundo cada día somos más los que asumimos nuestra falta de fe, elegimos vidas desprovistas de misticismos y argumentos sobrenaturales de cualquier índole. Nos conocen principalmente por el nombre de ateos o agnósticos.