Entrevista a Suely Rolnik - Psicoanalista
El mito del sistema actual consiste en una promesa imposible de paraíso, que se convierte en una enfermedad, y que explica incluso la delincuencia. Esa es una de las ideas que plantea la psicoanalista brasileña Suely Rolnik, coautora con Félix Guattari de Micropolíticas. Cartografía del deseo). En esta entrevista habla además del capitalismo “cafisho” que explota la creatividad de las personas, la creación como resistencia y ruptura con la vida zombie, y las paradojas y riesgos de los “setentistas” en el poder.
Suely es psicoanalista, crítica cultural y curadora. Es Docente Titular de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo, donde coordina el Núcleo de Estudios Transdisciplinarios de la Subjetividad, del Posgrado en Psicología Clínica. Luego de ir presa a manos de la dictadura militar en 1970, se exilió en París entre 1970 y 1979, donde además de su formación psicoanalítica se diplomó en Filosofía, Ciencias Sociales y Psicología. Data de esa época el comienzo de su relación con Deleuze y Guattari. Tradujo al portugués parte de Mil mesetas
y participó con Guattari en la clínica de La Borde y en los movimientos que agitaron la psiquiatría europea de los años ‘70. De la colaboración entre Rolnik y Guattari surgió este libro: Micropolítica. Cartografías del deseo, publicado originariamente en portugués en Brasil en 1986 y ahora en Argentina, Francia (Seuil, 2007), España y otros países. Data igualmente de dicho período su amistad con Lygia Clark, cuyo trabajo intitulado Estruturação del Self fue el tema de su tesis en Francia (1978) y de un texto de la artista publicado con su colaboración (1980) –una investigación que reanudó en 2002 en el marco de un proyecto de construcción de la memoria viva, presentada en una exposición que contó con su curaduría: Somos o molde. A você cabe o sopro. Lygia Clark, da obra ao acontecimento, Musée de Beaux-arts de Nantes, 2005, y Pinacoteca do Estado de São Paulo, 2006. El tema principal de Rolnik son las políticas de subjetivación en la actualidad, abordadas desde un punto de vista transdisciplinario que se concentra en los últimos años en el arte contemporáneo en sus interfaces con la política y la clínica. En ese sentido ha publicado varios ensayos en compilaciones como Gilles Deleuze, une vie philosophique, Eric Alliez [Edit], Les empecheurs de penser en rond, 1998 y Antinomies of Art and Culture: Modernity, Postmodernity and Contemporaneity Terry Smith, Nancy Condee y Okwui Enwesoe [Edit], Durham: Duke University Press, 2006; en catálogos de exposiciones (además de editar el libro/ catálogo de la ya mencionada exposición de Lygia Clark) y revistas de arte y cultura (un número de la española Zehar abordó su trabajo en 2003 y fue editora de un número de la canadiense Parachute en 2004, al margen de sus colaboraciones para las revistas Multitudes, Traffic, Chimères, Mouvement, Parkett, Trópico, Ramona, etc.).
Esta es la entrevista que le realizó el Colectivo Situaciones:
Colectivo Situaciones: Luego de leer el libro nos pareció importante preguntarte por la actualidad del diagnóstico del Capitalismo Mundial Integrado (CMI) como forma de subordinación de las subjetividades y las inteligencias al proceso de producción del capital. ¿Cómo funciona esto hoy, cuando la promesa del capitalismo es visiblemente inseparable de una dinámica de marginación de masas?
Natalia Aruguete y Bárbara Schijman: ¿Cuál es el aporte de Lacan, la política en cuestión..., para pensar la relación entre psicoanálisis y política?
Jorge Alemán: Es una relación tensa, problemática, porque la política se ocupa de los hechos colectivos y el psicoanálisis, en principio, se ocupa de la teoría del sujeto. Pero es cierto que a partir de Lacan, esa teoría del sujeto se vincula también a la construcción de los lazos sociales y, en particular, a la construcción discursiva de la realidad. A su vez, la política, las ciencias políticas y las teorías sociales han empezado a tener en cuenta cómo está hecho el sujeto. Por lo tanto, ya no basta describir los hechos objetivos, sino que es necesario considerar cómo se constituyen ciertas respuestas subjetivas en esos procesos. Las transformaciones sociales, o lo que impide que éstas ocurran, exigen –en muchas ocasiones– ver de qué manera han sido subjetivados esos procesos sociales. A su vez, después de la crisis del modelo neoliberal, a medida que vuelve a tomar forma la teoría de los antagonismos sociales, es necesaria una teoría de cómo funcionan los sujetos en esos antagonismos. Porque ya no son los antagonismos clásicos, como la lucha de clases, sino antagonismos más fragmentados, ya no aparecen claramente objetivables, pero sí funcionan dentro de la estructura social. A ese respecto, el psicoanalista puede dar cuenta de la implicación subjetiva de estos procesos.
El 17 de Octubre, la Directora de la Biblioteca del Campo Freudiano de Madrid, Mirta García, dio inicio al ciclo titulado “Formas actuales del malestar”. Ciclo que se inscribe en el espacio de la Biblioteca llamado “Tardes de Biblioteca”.
Esa noche estuvo dedicada al tema del urbanismo, y bajo el título “Ciudad, Seguridad y Sujeto” se invitó aJesús Leal Maldonado, prestigioso sociólogo urbanista de la Universidad Complutense de Madrid y aJoaquín Caretti a conversar sobre el tema. Coordinó la mesa, Mirta García.
Mirta García introdujo el tema, comentando que Jacques Lacan ya había anticipado en el año 1967 que la sociedad moderna se caracterizaría por un doble movimiento, por un lado la universalización y por otro lado, la segregación.
Aproximadamente a partir de los años '60 y '70 algunos estudios plantean la hipótesis de la relación entre diseño urbano y prevención de la delincuencia. Planteamiento que ha cobrado vigencia en los últimos años y que se tiene en cuenta a la hora de diseñar y planificar futuras urbanizaciones. Normativas que se están llevando a cabo en algunos países europeos y que es tema incluso de debate en la Unión Europea. Y surge la pregunta de si es posible la construcción de lugares y espacios en donde la vida social genere intercambios, promueva identidades, relaciones, historia entre los habitantes o seremos testigos del surgimiento cada vez más en aras de una supuesta “seguridad” de espacios militarizados, ciudades bunker, vigilancia electrónica de los accesos, barreras, cercas eléctricas de alto voltaje y guardias armados.
LA FUNCION DEL LEGADO ES DECISIVA EN LA VEJEZ
Flora tenía 87 años. Fui convocado por su familia, preocupada por su depresión, para entrevistarla en su casa. Se quejaba de fuertes dolores en sus extremidades inferiores por una insuficiencia venosa. Sus familiares decían que era hipocondríaca y que consultaba a distintos profesionales. Se había hecho una enorme cantidad de estudios, de laboratorio, radiológicos y de dinámica vascular, que apilaba junto a remedios recetados que compraba pero no tomaba. La preocupaba un aneurisma de aorta, pequeño y sin evolución, que suponía la principal amenaza para su vida.
DIALOGO CON MARIA EPELE, ANTROPOLOGA, INVESTIGADORA DEL CONICET
Al jinete hipotético le gusta el método etnográfico: cree que esa historia de mimetizarse con el otro, o por lo menos parecerse, y entrar en circuitos sociales extraños, con actores diferentes, produce una particular excitación. De eso se trata en este diálogo.
Por leonardomoledo.blogspot.com
–Usted es antropóloga social y se especializa en temas de salud, ¿verdad? Y hace muy poquito publicó el libro Sujetar por la herida, una etnografía sobre drogas, pobreza y salud.
–Sí, ésa es mi especialidad. La perspectiva de salud que yo tengo es abordar los temas de salud desde los modos sociales de producción de los malestares, del sufrimiento, de la enfermedad. He trabajado con muchos temas, muchos problemas diferentes (género, sexualidad, uso de drogas), a veces en instituciones, a veces en barrios, con distintas metodologías.
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LT22 Radio "La Colifata"
La radio de los internos y ex-internos del Hospital Borda, Buenos Aires, Argentina (Asoc. Civil "La Colifata" Salud Mental y Comunicación). Horario de Transmisión de día sábado: De 14:30 hs. a 19:30 hs.
Puede venir quien quiera: Ramón Carrillo 375, Cap.Fed. p. Borda.
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Conferencia - Lic. Beatriz Janin.
“La vida, como nos es impuesta, resulta gravosa : nos trae hartos dolores, desengaños, tareas insolubles. Para soportarla, no podemos prescindir de calmantes. Los hay, quizá, de tres clases : poderosas distracciones, que nos hagan valuar en poco nuestra miseria : satisfacciones sustitutivas, que la reduzcan, y sustancias embriagadoras que nos vuelvan insensibles a ellas.”
S. Freud, “El malestar en la cultura”.
Históricamente, así como en la literatura, las drogas aparecen siendo un calmante para el dolor, el modo de evitar el sufrimiento, de olvidar, de sostener enterrados pedazos de sí mismo.
PSICOANALISIS Y POLITICA
El autor propone una praxis de izquierda fundada en “el pensamiento de Jacques Lacan, única teoría materialista sobre el malestar del siglo XXI”, y sostiene que “la enseñanza de Lacan puede iluminar lo que aún permanece impensado: la derrota, a escala mundial, del proyecto revolucionario de izquierda”.
La expresión “izquierda lacaniana” reúne términos que no han surgido en principio para estar juntos, lo cual abre una cuestión sobre la legitimidad de su vinculación. Salvando las distancias, es como cuando en Europa decimos “izquierda peronista” y de inmediato se multiplican las suspicacias. Intentaré determinar en qué puede consistir lo que llamo una izquierda lacaniana.
PARA DISCERNIR LA “SEÑAL DE ALGO A RESOLVER”
La angustia, en su forma clásica, se caracteriza por una opresión que, quien la padece, la siente en su cuerpo. Otras veces se manifiesta de otros modos, llamados “equivalentes de angustia”, que también implican el cuerpo: sudoración en las manos, sensación de hipotensión, taquicardia. Formas variadas en que llega, a quien lo padece, algo que puede leerse de distintos modos. En el mundo en que vivimos es posible, ciertamente, apelando a recursos químicos, a las llamadas psicodrogas, atenuar al extremo este afecto; lamentablemente, se difunde una conclusión que lo menos que podemos decir es que manifiesta un error: que la angustia, como afecto, no es más que un trastorno. Se pierde algo que pensadores como Heidegger, Sartre, más lejos Kierkegaard, reconocieron como una manifestación que habla del ser, de la existencia.
Por Isidoro Vegh - Pagina12
Para nosotros los psicoanalistas, y desde el creador del psicoanálisis Sigmund Freud –que escribió un trabajo clásico llamado “Inhibición, síntoma y angustia”–, hay una angustia que es “señal”: una señal que se aloja en lo que llamamos el yo, pero que se dirige a la dimensión del sujeto. La angustia es una señal en el cuerpo que le dice al sujeto que hay algo a resolver. ¿A resolver dónde? No en el cuerpo sino en su existencia. Si leemos así este afecto, pasa de ser un trastorno a convertirse en el indicador de una oportunidad.
También en estos tiempos que habitamos, el lenguaje tiende a confundirnos con una palabra que abunda: un adolescente puede decirnos, por ejemplo, “tomo la droga porque me gusta”, pero ese mismo adolescente puede ser también el que nos diga: “Me gusta mucho la música”. Y cuando le preguntamos qué hace con eso, nos cuenta que ha formado una banda, que estudia música, que practica horas y horas. En los dos casos se trata de un “me gusta”. En el primero, puede contarnos que, como consecuencia de esa práctica de la droga, cuando pasa el efecto se siente mal deprimido, sabe que va a ser mal visto por sus seres queridos y además advierte que es algo que él no puede parar; ya ha adquirido el acostumbramiento de la droga, su cuerpo se lo reclama y advierte, con gran desesperación, que por ahí solo no puede salir. En cambio, el otro “me gusta”, que tiene que ver con la música, lo lleva a dibujar una sonrisa de alegría, comparte con sus compañeros esa experiencia, piensan hacer recitales con otras bandas, invitar allí a sus amigos, lo practica con entusiasmo, aun a pesar de que a veces implica horas y horas de esfuerzo: es un “me gusta” ligado al deseo.
LAS MULTIPLICIDADES Y LA INVENCION POLITICA
Para la autora, la pregunta por la diferencia abre “un desafío político, filosófico, académico y, fundamentalmente, existencial”: asumirlo haría posible “no sólo resistir sino también inventar, desde potencias deseantes, formas cada vez más libres de amar, de trabajar, de estar, de pensar”.
Por Ana María Fernández * - Pagina12
El concepto de multiculturalismo se desarrolla a finales del siglo XX. Pone el eje en la cuestión de la diversidad cultural. Se despliega en la tensión entre la búsqueda de una sociedad pluralista y la necesidad de pertenencias identitarias, en el mundo globalizado actual. Apunta a la necesidad de una nueva cultura cívica mundial. Ha dado lugar, en el mundo académico anglosajón –más específicamente en Estados Unidos–, a los estudios multiculturales. A su vez, éstos se encuentran emparentados con los llamados estudios poscoloniales, desarrollados en lo que fueron las colonias del Imperio Británico. Son estudios que analizan las nuevas relaciones metrópoli–colonias, una vez obtenida la independencia política. Aquí es importante diferenciar los estudios poscoloniales de los estudios decoloniales, desarrollados en centros académicos de América latina y, fundamentalmente, por profesores latinoamericanos establecidos en universidades de Estados Unidos y Europa. Trabajan básicamente sobre la colonialidad del poder; proponen visibilizar los rasgos eurocéntricos de la producción de conocimientos y de las categorías políticas que habitualmente usamos (Castro-Gómez y Grosfoguel, El giro decolonial, Bogotá, Universidad Central - Iesco/Siglo del Hombre, 2007).
También pueden incluirse los estudios queer. Surgen a posteriori de los estudios de la mujer y los estudios de género, por lo que suelen denominarse también estudios posfeministas, y consideran que aquéllos se circunscribían a relaciones de género heterosexuales de personas blancas de clase media europea. Intentan, en consecuencia, desnaturalizar los posicionamientos de género, clase, etnia y opción sexual de las corrientes que los antecedieron. Comprenden estudios y políticas de transexuales, transgeneristas, travestis, etcétera, hoy también llamadas neosexualidades. Uno de sus postulados más revulsivos es que consideran necesario desnaturalizar la heterosexualidad, que no sería más que una norma, la norma heterosexual; con lo cual intentan poner en cuestión la categoría misma de diferencia sexual.